💚 ADIÓS, SEÑO SOLE

Cuarenta años enseñando, toda una vida dejando huella

Hay días en un colegio que se parecen a todos los demás. Suena el timbre, las aulas se llenan de voces, comienzan las clases, llegan los recreos… Y hay otros días que sabemos, incluso mientras los estamos viviendo, que no vamos a olvidar.

El de la despedida de nuestra querida Seño Sole fue uno de ellos.

Después de cuarenta años dedicados a la enseñanza, llegó el momento de cerrar una etapa inmensa. Cuarenta años que se escriben pronto, pero que contienen miles de mañanas, cientos de alumnos y alumnas, incontables explicaciones, reuniones, cuadernos, recreos, excursiones, sonrisas, preocupaciones y abrazos. Cuarenta años haciendo algo tan importante como difícil de medir: acompañar a los niños mientras crecen.

Y una trayectoria así merecía una despedida especial.

Por eso, aquel día quisimos regalarle una sorpresa sencilla, pero cargada de cariño. Sole al llegar al colegio descubrió que el colegio entero la estaba esperando. Desde las galerías, nuestros niños y niñas, con sus globos y sus voces, fueron formando ese pasillo invisible que solo puede construirse con el afecto.

Quizá aquella imagen resumiera mejor que cualquier discurso lo que significa dedicar una vida a la escuela.

Porque Sole se marchaba por la misma puerta por la que tantas veces había entrado para enseñar, pero esta vez todo un colegio se asomaba para decirle adiós.

Y seguramente ahí estaba la mejor recompensa posible después de tantos años: comprobar que detrás de una maestra no quedan solamente temas explicados, notas o cursos terminados. Quedan personas. Quedan recuerdos. Queda cariño.

Durante todos estos años, Sole ha formado parte de la historia de nuestro colegio y, sobre todo, de la historia personal de muchos niños y niñas que tuvieron la suerte de encontrarla en su camino. También deja su huella entre quienes hemos compartido con ella claustro, conversaciones, proyectos, dificultades, celebraciones y tantos pequeños momentos cotidianos que son, al final, los que construyen una vida juntos.

Ahora comienza para ella un tiempo diferente. Un tiempo sin horarios, sin timbres y sin prisas. Un tiempo merecido para disfrutar de todo aquello que durante tantos años tuvo que esperar a que terminara la jornada, el trimestre o el curso.

Pero hay algo de lo que Sole nunca podrá jubilarse: de ser maestra.

Porque ser maestro durante cuarenta años acaba convirtiéndose en una manera de mirar el mundo. Y porque uno puede despedirse de las aulas, pero es mucho más difícil que las aulas se despidan de uno.

Querida Sole: gracias por tus años de entrega, por tu trabajo, por tu compañerismo y por todo lo que has dejado entre estas paredes y, especialmente, en las personas que las habitan.

Aquel día los globos subieron, las voces llenaron el patio y tú cruzaste la puerta hacia una nueva etapa.

Nosotros nos quedamos al otro lado, felices por ti, aunque con ese pequeño nudo en la garganta que aparece cuando se marcha alguien que forma parte de nuestra historia.

Disfruta muchísimo de todo lo que viene. Te lo has ganado.

Y recuerda que esta siempre será tu casa.

Hasta siempre, Seño Sole.
Gracias por estos 40 años enseñando y dejando huella. 💚

CEIP Virgen de la Cabeza 








🎭 MATILDA: ¡POR FIN CONSEGUIMOS LIBERAR EL VÍDEO!

 Sí, lo sabemos… ¡han pasado ya unos meses! 😅

Pero tenemos una explicación perfectamente razonable: ¡la temible Trunchbull había castigado nuestro vídeo y no había manera de recuperarlo! Por suerte, Matilda ha vuelto a hacer de las suyas y, con un poquito de magia, mucha paciencia y algún que otro poder especial… ¡por fin ha conseguido liberarlo!

Así que, aunque el verano haya quedado atrás y estemos ya inmersos en un nuevo curso, hoy queremos regresar por un ratito a uno de esos momentos que merece la pena volver a vivir.

El pasado mes de junio, nuestro colegio volvió a convertir las maravillosas Ruinas de Santa María de Cazorla en un enorme escenario para celebrar nuestro tradicional teatro de final de curso. En esta ocasión lo hicimos con “Matilda, la rebelión de los libros”, una adaptación preparada especialmente para nuestro alumnado e inspirada en el inolvidable universo de Matilda.

📚 Libros, imaginación, humor, rebeldía, amistad y mucha, mucha escuela se mezclaron sobre el escenario para contarnos una historia que, detrás de sus momentos divertidos, escondía también un mensaje muy importante: nunca debemos dejar de pensar por nosotros mismos, defender aquello que creemos justo y descubrir todo lo que somos capaces de conseguir.

Durante la representación, nuestros pequeños actores y actrices fueron dando vida a una historia llena de personajes inolvidables, situaciones disparatadas y momentos realmente divertidos. Y, como en toda gran función que se precie, el teatro compartió protagonismo con la música y el baile.

Entre las diferentes escenas, varios grupos de alumnos y alumnas fueron apareciendo sobre el escenario con sus coreografías, convirtiendo los intermedios en auténticos números musicales y haciendo que la representación no perdiera el ritmo ni por un instante. Teatro, música y danza se dieron así la mano en una noche muy especial.

Pero detrás de lo que se vio sobre el escenario hubo muchísimo más: ensayos, nervios, decorados, vestuario, música, coreografías, entradas y salidas, textos aprendidos, compañeros ayudándose y maestros y maestras intentando que todas las piezas encajaran.

Y encajaron.

Porque precisamente esa es una de las cosas más bonitas del teatro en la escuela: descubrir que una obra no la hace una sola persona. La hacemos entre todos.

Hoy, unos meses después, quizá podamos verla incluso de otra manera. Ya no están los nervios de aquella tarde, ni las prisas de los últimos ensayos, ni ese inevitable “¿saldrá todo bien?”. Ahora queda simplemente el recuerdo.

Y qué bonito es poder conservarlo.

Por eso queremos compartir el vídeo de aquella representación, en el que hemos reunido todas las escenas de “Matilda, la rebelión de los libros” junto a los bailes que hicieron de intermedio durante la función.

🎬 Sube el volumen, busca un buen sitio y vuelve con nosotros por un ratito a aquella noche de junio.

Porque puede que la Trunchbull haya conseguido esconder el vídeo durante tres meses…pero ni siquiera ella puede castigar para siempre los buenos recuerdos. 😉

❤️ Gracias a todo el alumnado que se subió al escenario, a quienes participaron en los bailes, al profesorado que hizo posible la representación, a las familias por acompañarnos y, por supuesto, a todos los que aquella noche llenasteis las Ruinas de Santa María.

Una vez más demostramos que cuando toda una comunidad educativa trabaja junta…la escuela también puede convertirse en un lugar donde ocurre la magia.

🎭📚 ¡Dentro vídeo!